El pájaro canta

Y lejos, entre las grietas, alguien le escucha.....

jueves, 21 de julio de 2011

Es un capullo ardiente que se contonea

Pero percival ha muerto, y ha muerto porque debemos valorar la vida más allá de lo que su presencia nos pudo haber hecho feliz. Su muerte nos ha regalado la desgracia y con ello se dibuja ahora un paisaje gris; los autobuses, las máquinas y el polvo agitado toman forma en un sentimiento, es la atrocidad; ahora la alegria y la tristeza se funde y no sabemos más qué es, pero en nuestro eterno afán por nombrar las cosas podemos llamarlo vida. Podremos recordarle, hablar de él y sonreir, contar sus chistes, hacerlo ridículo, cierto es que ahora él es una ausencia, que no nos destroza tanto como lo haría la ausencia del movimiento cotidiano, de todo ese rumor que llamamos mundo, la percepción que somos nosotros, pues muy dentro el amor hacia uno mismo es mas grande que hacia alguien más, pretender lo contrario... decir lo contrario... es indudablemente hermoso, sentirlo es solemne y creerlo una estupidez.